Divina Misericordia Santa Faustina La Devoción al Mensaje Prácticas de devoción Juan Pablo II

lunes, 11 de julio de 2011

Santa Faustina



"Cuánto deseo la salvación de las almas.  Mi queridísima secretaria, escribe que deseo derramar Mi vida divina en las almas humanas y santificarlas, con tal de que quieran acoger Mi gracia.  Los más grandes pecadores llegarían a una gran santidad si confiaran en Mi misericordia.  Mis entrañas están colmadas de misericordia que está derramada sobre todo lo que he creado.  Mi deleite es obrar en el alma humana, llenarla de Mi misericordia y justificarla.  Mi reino en la tierra es Mi vida en las almas de los hombres.  Escribe, secretaria Mía, que el director de las almas lo soy Yo Mismo directamente, mientras indirectamente las guío por medio de los sacerdotes y conduzco a cada una a la santidad por el camino que conozco solamente Yo" (Diario, 1784).

El 30 de abril del año 2000, al canonizar a la beata Sor María Faustina Kowalska, el Papa Juan Pablo II concluyó un proceso que él mismo inició en 1965, siendo el entonces joven Arzobispo de Cracovia Karol Wojtyla. Fue a él a quien, en 1967, ya como Cardenal,  le correspondió concluir el proceso informativo diocesano, y a quien en 1993, ya como el Papa Juan Pablo II, le correspondió beatificarla.

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